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Jorge Mendes, el segundo agente deportivo más rico del mundo, es uno de los referentes de cualquier persona que quiera convertirse en representante de futbolistas, una profesión que sigue siendo una gran desconocida para el gran público y que actualmente goza de un enorme protagonismo en el mundo del fútbol.

¿Qué estudiar para ser representante de futbolistas?

Hoy en día existen un sinfín de cursos de formación para cualquier persona que quiera convertirse en representante de futbolistas. Hasta el 1 de abril de 2015, este tipo de cursos tenían como objetivo preparar el examen de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) que había que superar para obtener la Licencia de Agente de Futbolistas. Sin embargo, el nuevo reglamento de la FIFA anuló tanto el examen, como las tradicionales licencias, por lo que la profesión se abrió completamente hasta tal punto que, cualquiera puede ser intermediario en una negociación de un futbolista o entrenador con un club de fútbol. De hecho, fue el propio comité ejecutivo de la FIFA el encargado de dejar de regular el acceso a la profesión, por lo que los agentes FIFA se pasaron a denominar simplemente intermediarios.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA, durante una Asamblea

La gran competencia actual provoca que sea necesario realizar, al menos, algún curso de formación específico en este ámbito para obtener los conocimientos básicos en torno a los que gira esta profesión de agente de futbolistas. Además, una alta cualificación con respecto al resto de personas del sector siempre genera mayores oportunidades de negocios a la hora de trabajar. Si bien es cierto que no se trata de unos estudios obligatorios después de la entrada en vigor del nuevo reglamento de la FIFA, formarse es un proceso necesario para aprender una profesión que goza actualmente de un gran protagonismo en el mundo del fútbol.

¿Qué hay que hacer para ser representante de futbolistas?

El primer paso para ser representante de futbolistas es apuntarse a un curso de formación especializado para lograr el mayor conocimiento posible de la profesión y todo lo relacionado con el sector. Cuando se haya logrado una formación completa y específica es necesario inscribirse en el registro de intermediarios de la RFEF, debido a que desde 2015 cada asociación nacional es la encargada de exigir aquellos requisitos que considere oportunos. Por este motivo, es necesario superar una entrevista personal en la que la propia RFEF será la encargada de establecer si el aspirante es idóneo para desarrollar esta actividad profesional. Si es aceptada la petición, el registro se completa con la firma de la declaración de Intermediario, y el Código Ético.

representante de futbolistas Mino Raiola, Jonathan Barnett y Jorge Mendes

El intermediario en el fútbol tiene la obligación de abonar una cuota de carácter anual a la RFEF que se establece en 861 euros. Una cuota que se renovará de forma automática cada año conforme al IPC, siempre y cuando la propia Comisión Delegada no establezca otra cantidad diferente de la actual. Más allá de todos estos requisitos, la mejor forma de triunfar en esta profesión es formarse en todos los ámbitos posibles, especialmente en las normativas jurídicas, fiscales, deportivas, así como las propias reglamentaciones de cada federación en el mundo del fútbol. Unos conocimientos básicos que, unidos a contactos que proporcionen una buena cartera de clientes, serán los artificies del triunfo en una profesión que cada año cuenta con una mayor competencia e importancia en el mundo futbolístico.

Fuente de las imágenes: FIFA y El Periódico
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